El mundo está amenazado por el cambio climático.
Entre los país que sufrirán primero los efectos negativos de este fenómeno son los países insulares, como el nuestro.
Uno de los factores que más estimulan el efecto invernadero, que produce a su vez el cambio climático, es la emisión de carbono que emiten las plantas energéticas de carbón.
Hay una tendencia mundial hacia la eliminación, o por lo menos, hacia la reducción de las plantas de carbón por sus efectos dañinos.
Como parte de esta tendencia ya muchos países y los grandes organismos multilaterales de financiamiento no otorgan préstamos para la construcción de plantas de carbón.
Este es el caso del EXIMBANK, de los Estados Unidos. Tampoco prestan para estas plantas el Banco Mundial, el BID, ni el Banco Europeo de Inversiones (BEI).
Los países de América Latina han definido como su prioritarias las energías renovables.
Se prevé que la mayor parte de la energía generada en América Latina para el año 2050 provendrá de fuentes renovables.
Navegando a contracorriente, el gobierno dominicano se empecina en construir plantas de carbón.
Esas plantas harán mucho daño.
Entre los daños que producirán está el de hacer inviables proyectos como el ecoturístico que se acaba de anunciar en la bahía de Ocoa.
Esto lo explica muy bien Felipe Ciprián en el artículo que acaba de publicar en acento.com y en el que afirma lo siguiente: “El gobierno aun está a tiempo de hacer bien sus cálculos porque si en la Bahía de Ocoa se abre un conflicto ambiental y más al suroeste se intenta construir la carretera “San Juan-Santiago” con su secuela de destrucción en lo alto de la cordillera Central, la pregunta sería¿dónde y de qué van a vivir dentro de pocos años los dominicanos que están ahora al oeste del río Ocoa?”
http://www.acento.com.do/index.php/blog/10707/78/Proyectos-en-la-Bahia-de-Ocoa.html






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