Rusia invita a fabricantes extranjeros a participar en la construcción de aviones

Avia.ru Роман Гусаров

La corporación estatal Rostec y la empresa austríaca Diamond Aircraft Industries (DAI) lanzarán en la planta de aviación civil de los Urales la producción de aviones ligeros de uso civil. La iniciativa consiste en realizar el montaje de un avión civil ligero de diecinueve plazas con piezas fabricadas en el territorio ruso.

De forma paralela Rostec ha acordado con el fabricante canadiense de maquinaria Bombardier la creación de una empresa mixta de montaje de aviones Q400 destinado a las líneas aéreas regionales.

La situación que vive en la actualidad la industria de construcción de aviones rusa recuerda en gran medida a la del sector de automóviles de hace algunos años. Hubo entonces acalorados debates sobre si merecía la pena permitir el acceso al mercado interno de gigantes automovilísticos. Unos debates, de los que hoy nadie se acuerda: millones de personas tienen coches de marcas reputadas pero montados en Rusia. Al mismo tiempo, la industria nacional también se desarrolla con éxito.

Unas circunstancias muy parecidas se observan en el sector de construcción de aviones. Pasajeros rusos viajan en los Boeing y los Airbus, pero también han entrado en explotación los modernos aviones de fabricación rusa Superjet-100, proyecto creado con participación de empresas extranjeras. En breve se empezará a usar para vuelos de corta y media distancia el modelo MS21. Sin embargo, algunos segmentos del sector están atravesando una profunda crisis. Serían muy demandados los aviones para transporte local con una capacidad de entre diez y veinte pasajeros, destinados a cubrir rutas de hasta un mil kilómetros, explica Román Gusárov, editor del portal informativo AVIA RU Network:

–La industria de construcción de aviones de Rusia cuyas capacidades productivas están concentradas casi exclusivamente en manos de la Corporación Unida no tiene previsto construir aviones de este tipo, de modo que el hueco queda vacío. Y los existentes fabricantes privados no disponen del necesario potencial para realizar proyectos de semejante envergadura. De ahí que sin la participación de socios extranjeros no saldrá nada. No serán una competencia en el mercado, dado que en este tipo de naves aéreas no existe nada que presente interés.

El proyecto de Rostec y Diamond Aircraft Industries consiste en llevar a cabo el montaje con las piezas fabricadas en Rusia. En nuestro país hay empresas que producen materiales compuestos y motores, lo que permitiría crear un modelo adaptado a las necesidades de transporte regional, indica Alexéi Sinitski, editor de Tránsportnoe obozrénie, revista especializada en transporte automotor:

-El avión y los equipos de a bordo son bastante costosos y el número de pasajeros que transporta bajo. Por esta razón es difícil crear un modelo que sea rentable. En el mundo en este segmento existen pocos modelos, por ejemplo, el checo L419. Lleva fabricándose muchos años, se ha sometido a varias modernizaciones y ahora reúne todos los requisitos necesarios. Sin embargo, existe un espacio donde se podría crear algo completamente nuevo. Y si Diamond Aircraft tiene interés en participar en este proyecto, los resultados podrían ser prometedores,señala.

En opinión de Ruslán Gusárov, la cooperación de empresas rusas y extranjeras puede seguir varios rumbos:

-Podríamos estar hablando de montaje bajo licencia con el máximo grado de localización. O de la creación de empresas mixtas que se encarguen, además del montaje de modelos ya existentes, del diseño de nuevos aviones. Uno de los ejemplos de este tipo de trabajo conjunto a nivel internacional es el Superjet 100. Fue el primer intento de tener en cuenta todas las normativas en la esfera de la seguridad en vuelo, calidad del producto y certificación.

Rostec acordó con la empresa canadiense Bombardier el montaje de aviones Q400 destinados al uso en líneas aéreas locales. Cuenta con que este segmento del mercado presente crecimiento en los próximos años. Las inversiones de la parte rusa en el proyecto ascenderán a unos cien millones de dólares. La parte canadiense aportará las tecnologías de la producción, los derechos de propiedad intelectual y los documentos relativos al diseño. De acuerdo con los datos preliminares, la empresa estará situada en la ciudad de Uliánovsk y fabricará hasta veinticuatro aviones al año.

ach/sk/sm

Nota: Las opiniones expresadas por el autor no necesariamente coinciden con los puntos de vista de la redacción de La Voz de Rusia.

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